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domingo, 1 de noviembre de 2015

INTRODUCCIÓN-.LOS ELOHIM Y LA SERPIENTE EMPLUMADA.



EL ESPÍRITU SANTO ES EL PRINCIPIO.
DIOS ES EL COSMOS.
CRISTO ES EL UNIVERSO.

El instrumento del Espíritu Santo es Dios.
El instrumento de Dios es Cristo.
El instrumento de Cristo es el hombre.
Dios es la Idea manifestada: Ego-Sum, Yo Soy,
Por querer del Espíritu Creativo o Espíritu Santo.
Su cuerpo macrocósmico está compuesto por 150 billones de universos.
De Seres Cósmicos hay muchos:
        Está el Ser Cósmico existente, pero no creado
        Está el Ser Cósmico creado, pero no manifestado
        Está el Ser Cósmico manifestado.
Cristo es Expresión Purísima de Dios, pero no es Dios.
Dios ilumina a Cristo.
Cristo ilumina a Jesús.
Jesús ilumina al hombre que no es consciente de la verdad.
El hombre ha sido creado a imagen y semejanza de Dios.


EL REINO DE DIOS ESTÁ DENTRO DE VOSOTROS
¿Pero cuántos han comprendido esta verdad?  ¿Cuántos han concebido la belleza y la profundidad de tal axioma?
No habéis nutrido y vivificado el Templo Interior, y vuestra vida se ha vuelto infernal. No habéis vuelto cuerdos y fecundos de conocimiento vuestros pensamientos, y os habéis vuelto locos e irracionales. No habéis sabido expresar las Virtudes del Espíritu que santifican y vuelven justa la laboriosidad existencial, y vuestro futuro se ha vuelto oscuro y sin esperanza.
Habéis permanecido ciegos y sordos a los Dictámenes de la Crística Conciencia y habéis renegado vuestra felicidad y vuestra supervivencia.
¡El Reino de Dios está dentro de vosotros, pero poquísimos lo han comprendido!

Del Cielo a la Tierra-. 25 de marzo de 1980.



UNA EMPRESA DESESPERADA.
¡Una empresa desesperada la de haceros cuerdos!
¡Una empresa desesperada la de educaros para ser responsables!
¡Una empresa desesperada la de amaestraros sobre los Verdaderos Valores de la Existencia!
¡Una empresa desesperada la de suscitar en vosotros aquellos sentimientos que hermanan y vuelven más justa y pacífica la convivencia!
¡Una empresa desesperada la de dar una conclusión diferente a vuestra historia!
Una empresa desesperada, porque sois irracionales, duros de cuello y endurecidos deformadores de vuestras reales, divinas capacidades.

Del Cielo a la Tierra. 14 febrero 1980










INTRODUCCIÓN

El hombre está colocado en el vértice de una serie de instrumentos puestos al servicio de la naturaleza para alcanzar el objetivo por el cual existe, o sea la creación y la manifestación de la vida.

Él es la resultante de tres valores dimensiones, diferentes el uno del otro, aunque juntos operativos:

  1. EL ESPÍRITU (Inteligencia)
El hombre real, eterno, inmutable.

  1. PNEUMA O ALMA ASTRAL
Dinamismo vital mutable.

  1. CUERPO MATERIAL
Instrumento mutable coordinado por el dinamismo vital o psique, vinculado por la dimensión espacio-tiempo.

Ø   ESPÍRITU (Inteligencia Individual)
Surge de la Inteligencia o Espíritu Creativo del Cosmos. Este es inmortal e inmutable. Coordina, instruye, determina y produce el proceso operativo del Astral (Pneuma o Alma) con la cual está siempre en contacto inseparable durante el ciclo experimentativo en la dimensiones espacio-tiempo.

Ø   PNEUMA O ALMA (Dinamismo Astral Vital).
     Surge de la Luz creada por el Espíritu Creativo del Cosmos (Macro-Ser).
Esta es mutable e inmortal. Coordina e instruye las estructuraciones de los edificios físicos-materiales y determina la vitalidad (animismo) y los servicios necesarios a la Inteligencia (Espíritu), para el desarrollo de las actividades necesarias indispensable para el devenir continuo del Cosmos y de su cosmoeconomía del Macro-Ser.

Ø   CUERPO MATERIAL (Instrumento mutable)
Surge de la Luz Astral a la cual está estrechamente ligado y de la cual depende su dinamismo y su vitalidad. Este muta solo cuando la Luz Astral se separa definitivamente por hacer alcanzado la experimentación del Espíritu. La imagen del Hombre, en estos tres aspectos, es semejante al Ser Macrocósmico, compuesto por los valores operantes de las siete dimensiones y estructurado en 150 billones de Universos.

El hombre desarrolla una función operativa en su planeta, la cual es llamada vida.
La vida es un don precioso porque a través de esta se llevan a cabo las obras que instruyen una colaboración en la economía creativa y en el armónico desarrollo del gran Ser Cósmico que nos contiene y del cual toda cosa visible e invisible forma parte integrante e inseparable de él.

La vida es expresión y voluntad de ser del Espíritu Creativo, exigencia insuprimible del Gran Amor de manifestarse, de producir, de reproducir, de mutar, de unirse al deseo de conocer lo transitorio, el mutable en la eternidad. Y no solo para esto, sino también para encontrar y gustar las prodigiosas bellezas que transpiran de la Luz del Creado y del increado, en la forma y en la sustancia.

La vida es un maravilloso sendero de conocimiento, un medio excelente para experimentar, un paso de un largo camino que conduce hacia la sublimación absoluta de la materia, hacia la suprema meta, hacia DIOS.
El hombre podría ascender evitando el dolor y, en poco tiempo, volverse consciente de su real identidad.

Jesús-Cristo enseñó, principalmente, el método para llegar felizmente al conocimiento y por tanto a la conciencia de sí mismos en DIOS.

Busquemos por ello de hacer una analogía, para poder profundizar en el significado, entre estos altos conceptos y los conocimientos actuales.

Hoy, gracias a la genial intuición de Albert Einstein, se sabe que existe una equivalencia entre la masa y la energía, expresada en la formula matemática E = m c2 en la que E representa al energía, m la masa, c2 la velocidad de la luz 300.000 Km. /seg.), al cuadrado.

Esta fórmula confirma que la desaparición de una pequeña cantidad de materia, libera una cantidad enorme de energía. Por materia no es necesario entender solo aquella naturaleza biofísica (las criaturas de los planetas) sino también aquella naturaleza astrofísica (Sistemas Solares, Galaxias, etc.)

LA MATERIA ES ESENCIALMENTE ENERGÍA.
Por lo tanto la energía, como expresión de materia, puede asumir diversas características más o menos densas. Y una cualquiera que sea energía, para ser tal, debe necesariamente tener una Fuente, un Generador.

Si tomamos en consideración una bombilla, vemos que es posible comprarla con el Hombre.
La bombilla, de hecho, está constituida por un envoltorio externo dentro del cuál hay un filamento destinado a expresar, con valores variables, la Energía Luz.

La bombilla, no obstante, por sí misma, no podría manifestar luz alguna si, desde el exterior no interviniese aquel valor energético destinado a activarla.
Este valor energético no está en la bombilla, sino fuera de ella y constituye la Causa. Causa que surge de un Generador, que tiene la función de generar aquella energía que la bombilla transformará en luz, o sea en Efecto.

ES CONSECUENTE QUE EN EL GENERADOR DEBERÁ EXISTIR: UN POLO POSITIVO Y UN POLO NEGATIVO.

Si falta uno de estos dos polos, la bombilla no podrá encenderse aunque la Causa existe ya. Aún existiendo la Causa, el Efecto no puede manifestarse.


EL HOMBRE ES COMO UNA BOMBILLA.
Este está formado por un envoltorio de materia (cuerpo físico) dentro del cual está injertado un cierto circuito destinado a manifestar una cierta energía que llamamos Vida.

Pero el Hombre por sí mismo, no podría manifestar animación alguna si, desde el exterior, no interviniese aquel valor energético destinado a activarlo. Como para una bombilla, por tanto, esta energía no está en el Hombre, sino fuera de él.

La diferencia sustancial existen entre el Hombre y la bombilla es que, en activar en activar el primero es la energía psíquica irradiada por el Sol y en activar la segunda es la energía eléctrica proveniente de un generador.

La energía psíquica es la artífice de la animación de la materia.
Tal prodigiosa energía, emitida por el Sol, organiza las estructuras de la materia orgánica e inorgánica, proponiendo además una ley inmutable de causa y efecto además de el condicionamiento de los desarrollos sobre los varios planos dimensionales.
La energía psíquica es también una forma intelectiva instintiva, capaz de asumir un orden genético. 
En la materia orgánica tal inteligencia instintiva carga la energía psíquica de un orden de defensa in relación a las características asumidas en un determinado ambiente.
El habitáculo humano es la resultante evolucionada de la energía psíquica.

Regresando al Hombre, él es el efecto de una Causa preexistente.

Él depende de un Generador. Como para una bombilla, en la economía de la Vida del Infinito Creado, el Polo Positivo está constituido por el ESPÍRITU (Causa Sustancial) y el Polo Negativo de la materia (Efecto Formal) esto es del cuerpo físico.

Es necesario precisar que por negativo no se entiende algo como diabólico o demoníaco, sino simplemente el efecto derivado de la causa.

En todo hombre está injertado un circuito destinado a manifestar los valores de la Energía Sustancial que los compenetran. El hombre, de hecho, además de manifestar el valor Vida, manifiesta incluso específicos valores humanos que varían de individuo e individuo.

ESTE CIRCUITO INJERTADO EN EL HOMBRE SERÁ LLAMADO: ALMA.

El Alma se puede imaginar como un depósito destinado a contener los valores del Hombre que enriquece en el curso de su vida a través las varias experiencias. Estos valores son conquistados a través de la Ley del dar y el tener; si ama, será amado; si odia, será odiado; si alaba, será alabado; etc... Imaginemos además que este depósito-alma esté dotado de un instrumento de medición que abarca una gama de valores vibracionales que se afinan siempre más a medida que fluyen las experiencias.

ESTE INSTRUMENTO DE DEDIDA SERÁ LLAMADO: CONCIENCIA.

La Conciencia es el puente de correspondencia entre los valores relativos del Hombre (entendiendo como negativo) y los valores absolutos del Espíritu (entendiendo como polo positivo). La Conciencia es el instrumento que revela la diferencia existente entre la materia y el Espíritu y es el medio capaz de hacer permanecer intacta y plenamente consciente la Inteligencia que conduce a la Gran Verdad.
El depósito-Alma posee en práctica un cuerpo inmaterial perfectamente paralelo al cuerpo material y sus bases se apoyan sobre la percepción, sobre el sentimiento y sobre el pensamiento. La materia orgánica del cuerpo es insensible pero es capaz de transmitir al alma todo lo que proviene del mundo material.

Ya que el Espíritu es Energía Sustancial non valores absolutos, el Hombre no puede ser otra cosa que energía material con valores relativos. Ya que el Espíritu es expresión de Inteligencia Cósmica, el Hombre non puede otra cosa que expresar actos relativos e su limitada Inteligencia Humana.
La diferencia de las manifestaciones de valores humanos entre los mismos hombres depende del hecho que el depósito-alma puede ser llenado de experiencias elaboradas a lo largo de los caminos de la vida por lo que el instrumento consciencia está sintonizado sobre valores más o menos materiales o espirituales.

Si el índice de este instrumento se ha gradualmente desplazado sobre progresivos valores del Polo Positivo, este Hombre manifestará altos valores vibracionales representando al Hombre-Dios.

El Hombre es un vehículo, o el vehículo del Espíritu y come tal él es un transformador evolutivo de la Conciencia; Conciencia que evoluciona siempre más en virtud de una de las Leyes que gobiernan la Creación: La Ley del Renacimiento o Reencarnación.
La energía que vitaliza el Hombre se transforma gradualmente de material a espiritual de modo que él se aleja de las influencias del polo negativo para caer progresivamente en el campo de las influencias ejercitadas por el Polo Positivo. El Hombre en cuanto Consciencia, a través de la reencarnación, es instrumentalizado como vehículo material del Espíritu y es obligado a recorrer una escala de valores espirituales que comprenden siete conciencia subdivididas en dos grupos.

En el Grupo llamado Cuaternario Inferior están comprendidos en síntesis los siguientes valores que subyacen al cúmulo de las influencias ejercitadas por el Polo Negativo (material):

VALOR MINERAL que tiene una propia conciencia que evoluciona en:

VALOR VEGETAL que tiene una propia conciencia que evoluciona en:

VALOR ANIMAL que tiene una propia conciencia que evoluciona en:

VALOR HUMANO acompañado por una propia conciencia.

El Hombre, en cuanto Conciencia, es la síntesis evolutiva de tres conciencias inferiores y, en cuanto a vehículo material, es un asimilador y transformador de los valores energéticos de los tres reinos arriba citados. En los animales, únicos seres animados, existe solamente el instinto, la obediencia a la Ley Divina.

El reino animal posee un Alma Colectiva y cada raza animal posee su alma de grupo. 
Los animales de hecho obedecen a una ley colectiva legada a su especie y solamente cuando entra en ellos la individualidad, o sea la Inteligencia, el animal se vuelve Hombre.

La individualidad vuelve por ello el Hombre Inteligente y conocedor de su existencia y la voluntad es el medio para realizar su libre albedrío para una vida ascensional.

En el Grupo de la Triada Superior están comprendidos los valores que subyacen al cúmulo de las influencias ejercitadas por el Polo Positivo (Espíritu):

VALOR PLANETARIO que tiene una propia conciencia procedente del:

VALOR UNIVERSAL que tiene una propia conciencia procedente del:

VALOR CÓSMICO que tiene la Conciencia Absoluta, la Conciencia primigenia, de la cual proceden todas las demás conciencias.

A medida que el Hombre, naciendo y muriendo alternativamente, se enriquecerá de las experiencias elaboradas en el Reino de la Materia, él recorrerá la Escalera de la Evolución y así, en cuanto a Inteligencia, se proyectará hacia el Infinito Plano de la Ciencia Universal y en cuanto a Conciencia progresará siempre más en aquella Volumétrica Sabiduría y Cordura gracias a las cuales será posible penetrar los secretos de la Intima Naturaleza Viviente de DIOS, de comprender siempre más la función creativa y de asimilar mejor las labores y las finalidades intrínsecas de su Devenir Eterno.

Cuanto más se alejará del influjo ejercitado del Polo Negativo material, más se sumergirá en la Sabiduría de los Valores Absolutos. Es así que su Conciencia será llenada por los Valores Positivos del Amor, de la Justicia, de la Fraternidad, por lo cual él de un punto en una recta, como primeramente era, se volverá un punto sobre un volumen. Incluso el valor atómico de su cuerpo se sintonizará sobre valores atómicos menos densos y más etéreos, hasta que, el Espíritu, un día no tendrá más necesidad de la materia que le sirvió para elaborar las necesarios experiencias en el Polo Negativo.

Llegará el tiempo en el que el Hombre no será más un Hombre parte del Todo, sino un Espíritu retornado en el Todo. Un Espíritu, o sea, regresado en la Pureza Primigenia, acompañado de un Valor que en el origen no tenía: La Conciencia.
Conciencia de ser una nota vital del poderoso Complejo Armónico Creativo.

El siguiente ejemplo quiere resumir este último concepto.

Si consideramos el Hombre como una llamita inconsciente que parte, por imposición divina, de un punto A para llegar al punto B, siempre por imposición divina (Figura 1), el Libre Albedrío le consiente de elegir una infinidad de recorridos. 

Queda siempre el hecho que al punto B deberá llegar por Ley de Evolución.




Figura 1 – El Libre Albedrío.

Puede retrasar su ascensión si no respeta las Leyes del Cosmos, como también puede acercarse de forma rápida si las acepta y la utiliza. ¡Jesús-Cristo, como Maestro de Vida, nos enseñó precisamente esto!

Cada hombre en práctica se muevo como arbitro de la propia vida, en una libertad que cesa con la muerte física que es la ante-cámara de una vida sucesiva que re-propondrá de nuevo y siempre la alternativa de un Libre Albedrío dentro de los precisos esquemas que no sirven de hecho al hombre, sino a la Idea Creativa Cósmica.
El hombre comparado con una bombilla y en su aspecto trino, puede ser esquematizado como en la  Figura 2:



Figura 2 – El hombre como una bombilla.



Es consecuente pensar que cualquier bombilla manifieste un valor energético expresado en Watt. (Potencia).

Una bombilla de 5 vatios difunde una tenue claridad que está muy lejano, sin embargo, de expresar un potencial perteneciente a su generador.

Pero pueden existir bombillas que puedan expresar la potencia de 1 vatio como también de 1000 vatios e incluso una potencia todavía mayor.
Es lógico suponer que en el circuito eléctrico deberán  figurar los transformadores aptos para no hacer saltar, por carga excesiva, una bombilla cualquiera que sea que reciba un valor superior para el cual está preparada.

En paralelismo con el Hombre, se puede aplicar el mismo razonamiento sustituyendo el concepto de “transformador” con el Sol.

Se atribuimos un Valor de Potencia Ideal para una bombilla, correspondiente al Hombre terrestre, de algunos vatios, las bombillas de potencia superior o inferior pertenecerán a hombres de diferentes planetas capaces de soportar y por lo tanto de expresar potencias más elevadas o más bajas.
En efecto es absurdo pensar y creer que el Generador Cósmico alimente de Energía Sustancial un planeta solo. En el infinito arco de la Creación, planetas hay miles de millones de miles de millones de miles de millones y por lo tanto las relativas civilizaciones manifestarán diversas evoluciones y esto es diversos grados de Conciencia y de Inteligencia.

Por encima del hombre terrestre están los Mensajeros (Ángeles ayer, Extraterrestre de hoy), interpretes de los quereres y de la Leyes del Divino Espíritu Creativo encarnado en los grandes Maestros del Cosmos o mejor dicho, en los HOMBRES DIOSES.

Los Astros o Soles de hecho están habitados de Seres con una conciencia muy superior a la nuestra y tienen la posibilidad de crear formas y sustancias y por tanto de generar la Vida. Son los Elohim, los Arquetipos o mejor dicho la Potencias Celestes.

Para retornar al inicio del razonamiento, estas jerarquías espirituales que habitan el Creado no son otra cosa que los múltiples e infinitos aspectos de Aquella Voluntad Omnicreante que premia la vida en todos sus indispensables movimientos edificativos y evolutivos.



LOS ARQUETIPOS O ELOHIM.

Son Seres con características multidimensionales. Su real elemento es la Luz que manipulan así como nosotros manipulamos la materia.

“El limitado conocimiento que poseéis sobre la Luz no podrá concederos saber las prodigiosas capacidades que esta posee. La Luz es educable, obediente, porque es el vehículo de la Inteligencia Creante del Cosmos. 
El Cosmos físico es el Cuerpo, la Luz es el Alma, y el Espíritu la Inteligencia. 
Es prerrogativa de quien posee el Supremo Conocimiento de la Inteligencia del Espíritu Creante de servirse del poder de la Luz y de sus múltiples efectos.

Como os hemos ya dicho, la Luz es materializable y puede servir como conductor, además de otras posibilidades para vosotros inconcebibles.
Nuestros medios están compuestos, en la mayor parte, de cristales de luz materializada con componentes psiquizados.
Una regulada vibración nos consiente de salir del vuestro campo visivo, y aún estando presente nuestra identidad, no puede ser detectada por vuestros instrumentos.

La Luz nos permite múltiples posibilidades fáciles de intuir, si se conoce su real naturaleza”.

Está en sus facultades crear por ello formas y sustancias e injertar una capacidad memorizativa transmisible. 
Está en sus poderes instruir un ser bio-físico-psíquico y volverlo a Su Imagen y Semejanza. La vida inteligente o Espíritu viviente, pulula en el Cosmos y esto gracias a estos Elohim, poseedores incontrastables de la Inteligencia Omnicreante o Espíritu Santo.

Son Ellos los hacedores de la Deidad y de la evolución cósmica a la cual nuestros sistema solar está indisolublemente ligado.

Son Seres portadores de capacidades científicas y técnicas impensables. Son también los ejecutores de la Inteligencia Omnicreante e instruyen y determinan el continuo devenir del Macro-Ser y de sus equilibrios cosmofísicos y cosmodinámicos. Estos Señores de la Luz desarrollan también la función de coordinar e instruir el edificio ejecutivo de las Macro células activas (planetas), determinando incluso el complejo y variado grupo enzimático destinado a elaborar la energía vital de la Macromolécula (sistema solar), secundando la especifica genética injertada por el Zoide Cósmico (cometa). 

Es natural que entre este grupo enzimático está el hombre, un componente con particulares prerrogativas, dotado de un equipamiento psico-físico y espiritual especial respecto a todo el numerosísimo grupo enzimático contenido en la Macro célula.

En último análisis, DIOS es el Arquetipo de los Genios Creadores de forma y sustancia, manipuladores de genéticas  y de prodigiosas estructuras bio-físicas-psíquicas y biodinámicas. A su vez los Elohim pueden ser Arquetipos.

“El Arquetipo es el padre de una multitud. El Ser Luz que os ha generado. 
Él es el padre de vuestro eterno ser. 
El Ser Luz tiene una gran multitud de hijos masculinos y femeninos. Son todos suyos, porque, de este han nacido y para él viven, para su alegría de ser y de servir y amar la Suprema Luz de todo el Creado.

El Ser Luz es el primero, la semilla, el árbol y vosotros sois sus frutos y semillas de su semilla. 
Él es vuestra meta. 
Él os ha generado, y a él retornaréis, porque sois hijos e hijas del Amor de su esplendor creativo. 
El Ser Luz es la matriz de todos vuestros espíritus”.

Estos Dioses a Eugenio Siragusa le han dicho:

“En nuestros archivos está la historia que se refiere a la formación de vuestro sistema solar.

Éste se formó alrededor de 20.000 millones de años de vuestro tiempo de una estrella (como vosotros la llamáis) supernova que fecundaba un espacio que ya no es porque se dilató.

Poseemos también las historia de los estados evolutivos sucesivos hasta vuestros días: Vuestro tiempo y vuestro espacio no tienen sentido para nosotros que vivimos fuera del tiempo y del espacio.

Nuestra naturaleza Astral nos permite de penetrar temporalmente todas las dimensiones, siendo nosotros compuestos de luz, elemento primario que todo manifiesta, ya sea sobre los planos sensoriales que psíquicos y físicos.
Nosotros no somos mortales.
Nosotros coordinamos, elaboramos las estructuras del universo visible y de cuanto es a éste útil para su devenir. Somos nosotros que creamos las genéticas cósmicas y las agregaciones de los elementos que alimentan la existencia de toda cosa visible e invisible. Somos nosotros los arquetipos, los Elohim, los dioses de la historia.

Vosotros sois porque, nosotros lo hemos querido, haciéndoos a nuestra imagen y semejanza.
Podríais también no ser más, si tan solo lo quisiéramos.
Vuestros primeros padres, aquellos que fecundaron la vida inteligente sobre vuestro planeta, vinieron de lejos y no eran terrestres. Las primeras tribus de humanoides, hijos del mundo, estaban privados de inteligencia antes que sucediera el acoplamiento entre los hijos de Dios y las hijas de los hombres.

Entonces se volvió Homo Sapiens o lo que es igual heredero de una genética injertada por un Querer Superior, del Dios Viviente. 
Los dioses se habían complacido, volviendo a un hombre animal a su imagen y semejanza, y concediéndole el beneficio de la inmortalidad con condiciones muy precisas y con la obligación de respetar y obedecer las leyes de los creadores y venerar la fuerza omnipresente, omnipotente y omnisciente del Santo Espíritu, creador de todo, Dioses incluidos.

Cada Cielo tiene un padre, un Gobernador de la Inteligencia Creante, un Dios (como vosotros lo llamáis) asistido por una formación indefinible de coordinadores, de instructores, de supervisores, de modificadores, de manipuladores hijos de la luz y patrones de su poder y de los elementos primarios, realizadores de la vida en sus varias dimensiones.

Vuestro Sol es el Logos de la Idea Divina creante, donde cada idea llega a ser forma antes de ser, de existir, de servir, de ser servido. La verdad es el conocimiento y la conciencia e la acumulación, el depósito indestructible de las obras experimentadas en el edificio creativo donde se forja el devenir continuo, mutable, eterno del cosmos.

El ayer y el mañana se identifican en el eterno presente, mientras el espacio y el tiempo no son otra cosa que apariencias derivadas de las dimensiones relativas de las mases gravitantes en los hemisferios materiales.

El absoluto existe solo en la astralidad donde todo es causa sublimada de la incorruptible armonía del Poder Divino y de la androgeneidad de las formas nacidas de la Idea de la Luz Creante”.

Nosotros no podemos partir de la realidad que creamos como tal para andar hacia lo metafísico. Para construir es necesario primero demoler la vieja “casa”, o sea demoler las viejos conocimientos para poder edificar los nuevos. 
Una de estas podría ser la de la Formación de nuestro Sistema Solar y además la de conocer mejor la relación que existe entre nuestro Sol y el Ser Macrocósmico.


NUESTRO SISTEMA SOLAR.
Es un sistema de cuerpos celestes compuesto por el Sol (actual estrella) y por una multitud de cuerpo opacos: los planetas, los satélites de los planetas, los asteroides, los cometas, los meteoros, polvos y gas.

Todos estos cuerpo opacos orbitan alrededor del Sol que es el objeto más grande en cuanto contiene más del 99% de la masa existente en el sistema solar.

El Sol es una estrella dimensiones medio-pequeñas. El estudio del Sol hasta hoy ha sido de manera singular esto es solo desde el punto de vista astrofísico, sin que se pudiera comprender mucho sobre su origen, sobre su evolución y sobre la actividad en la economía creativa del Universo. Quiero por ello precisar que los Sistema Solares, las Galaxias y todo cuanto existe en el infinito espacio cósmico, han derivado de la perfectísima ingeniería genética de la Inteligencia que preside el continuo devenir del Todo, hombre incluido.
Es necesario darse cuenta que los injertos, las mutaciones frecuenciales, que proponen los complejos cambios en los diferentes planos dimensiones, han existido siempre desde el Principio. Como también esta bien precisar que sin el Sol, la Glándula Macrocósmica, sin tal Núcleo dispensador de la Idea Creativa, los Planetas no habrían podido sobrevivir, no habrían podido existir. La disolución serían inevitable si faltase la fuerza cohesiva y la fuerza vital que unen armónicamente la Macro-Molécula.

Los ancestrales padres de la humana especie tuvieron el exacto conocimiento sobre la real función ejercitada por el Sol, sabían mucho, mucho más de cuanto la moderna ciencia conoce.

El sol es la causa de la vida y de toda cosa creada. Y esta energía que posee el sol para crear la vida, se llama energía psíquica. Del sol fluye la idea creativa de la Suprema Inteligencia del Cosmos. En el sol reside el Verbo de Dios. En su Luz Crística reposa, suavísimamente, la Verdad, el Camino, la Vida. Cada cosa que existe, vive y muta es porque el sol es fuente del ser, el Dios Viviente. En su esplendor está la Sabiduría de Aquel que es.

El Sol puede ser parangonado a una glándula secretora del Cuerpo Macrocósmico con cómputos bien precisos y con leyes inmutables.
Uno de los cómputos primarios es aquel de absorber la energía primordial pura y de psiquizarla.

La energía psiquizante es la artífice de la animación de la materia.

Esta energía organiza las estructura de la materia orgánica e inorgánica, proponiendo además una ley inmutable de causa y efecto y el acondicionamiento de los múltiples desarrollos sobre los diferentes planos dimensiones.

La materia psiquizada es la resultante de la colaboración entre la energía vital y los elementos psiquizados.

El hombre físico es materia psiquizada: es una resultante de la Idea Divina, pero también contenedor de la Inteligencia Divina. Esta es la maravilla de la creación del Hombre. La energía psiquizante que los Soles secretan es todavía desconocida por la ciencia terrestre.

Algunos estudiosos han individualizado los corpúsculos vehículos, pero de ello ignoran la particular estructura de la naturaleza contenida y transportada. Es esta energía psiquizante que posee la particular capacidad de informar la materia cósmica de los valores estructurantes genéticos. La laboriosa actividad de este energía solar produce los quanta-sens que son los valores materiales psiquizados sobre los diferentes planos dimensionales conocidos y desconocidos a nuestra ciencia.
Estos quanta-sens, además de producir los valores psiquizados sobre los diversos planos dimensionales, instruyen y determinan los quanta-memor que son los cuerpos pensamientos o mejor las imágenes de los valores experimentados y aptos para ser reabsorbidos por el Acumulador-Memoria (sol).

Los antiguos habitantes de la Tierra tuvieron una perfecta cognición del arte sapiente y eterno del Sol. 
Tuvieron pleno conocimiento de su naturaleza viviente y sabían además, que en Este residían todos los cuerpos-pensamientos de DIOS.
Por lo tanto tomemos conciencia del hecho que:


ENERGIA-MATERIA        =       MATERIA-ENERGIA

PSIQUE NO EXPERIMENTADA   =   PSIQUE EXPERIMENTADA

VALOR POTENCIAL PSIQUIZADO    =  VALOR PSIQUIZADO MANIFESTADO  
NO MANIFESTADO                                                                                   INSTRUIDO                                  




Por lo que se refiere a las energía primaria, se puede especificar que son:



1 – ENERGÍA COORDINADORA (INTELIGENCIA)

2 – ENERGIA CONSTRUCTORA (ASTRAL-DINAMICA)


POIMANDRES (Genio Cósmico) ha dicho:

La Inteligencia es un memorizador multidimensional, el Espíritu es depositario de todas las experiencias vividas, experimentadas en las diversas dimensiones sensoriales o emocionales, materiales o inmateriales.
Dijo el profeta Ezequiel: “Las ruedas se movían porque el Espíritu estaba en las ruedas”.

El Espíritu-Inteligencia estaba en la ruedas y era la causa de sus movimientos, de sus desplazamientos en tierra y cielo.
El Espíritu-Inteligencia es la real naturaleza divina que el Hombre contiene.
El Espíritu-Inteligencia no ocupa espacio y no está vinculado al tiempo.
Los instrumentos de los cuales se puede servir son múltiples, ya sea sobre el plano físico-sensorial, sea sobre otras dimensiones.”

Están luego las energías secundarias no menos importantes que la primarias y son acumuladas en las estructuras modificadoras de los elementos. Estas están estrechamente legadas a la energía primaria coordinadora.

Contrariamente a cuanto piensan los científicos terrestres el Sol está habitado. Su Núcleo interno es frío y está poblado por Seres que pertenecen a la séptima dimensión: Son los Genios Solares, los Elohim (Figura 3), los Tronos



Figura 3 – Dibujos que representan la imagen de dos Elohim.

Decir que los Querubines y los Serafines son Genios Solares que tienen una forma y una sustancia, los cuales forman parte de la Jerarquías Espirituales en cuanto que tienen una evolución mucho más refinada y elevada por haber aceptado la Ley Universal desde hace muchísimo tiempo.
Los Elohim, Seres-Luz provenientes de la quinta, sexta y séptima dimensión, han reiterado:

“Frecuentemente, aquello que no podéis percibir se manifiesta para daros a entender que existen dimensiones capaces de compenetrar la vuestra, siendo estas diferentes y superiores a vuestros poderes psicofísicos.

Existe una Jerarquía Cósmica que gobierna lo alto y lo bajo, el macrocosmos y el microcosmos, lo visible y lo invisible, lo material y lo astral.

El Astral coordina e instruye lo material, y esto por la Suprema Orden del Espíritu Creante: Lo que nace del Espíritu y lo que nace de la carne.
Nuestra naturaleza es Astral. Procedemos de una dimensión completamente diferente a aquella en la cual, vosotros terrestres, desarrolláis las experiencias existenciales y evolutivas de vuestra Real Identidad Eterna.

Nuestras facultades intelectivas son para vosotros inconcebibles y nuestros habitáculos no están estructurados por valores materiales, aunque si está en nuestras facultades materializare cuanto está en la idea.
Podemos volvernos visibles a vuestras facultades visivas solo cuando lo consideramos necesario y podemos, además, estar disponibles para el contacto extrasensorial o físico cuando lo consideramos oportuno, y con personas  que poseen determinadas cualidades psico-físicas-espirituales que podemos fácilmente sondear en toda circunstancia.

La materialización de la Idea, de la Forma y finalmente de la Sustancia visible, palpable, animada e inteligente, es el Arte más avanzada de nuestra ciencia astral.
La Luz, como os hemos dicho, la manipulamos así como vosotros manipuláis la arcilla, y siendo esta la artífice primaria del Átomo Creante nos permite de coordinar todo tipo de estructura física y dinámica.

Vuestro grave error es el de continuar creyendo que la Inteligencia se deba necesariamente servir de un habitáculo único: el vuestro.

Es un vacío de conocimiento que debéis llenar y nosotros estamos dispuestos para ayudaros en tal sentido.
En vuestra Galaxia existen miles de millones de globos habitados y no necesariamente con estructuras físicas como las que vosotros poseéis.
Es tambien cierto que antes de que la Galaxia se expandiera y ocupase espacio, Seres Inteligentes existían ya miles de millones de años antes del nacimiento de vuestro Sistema Solar: antes de que vosotros fuérais, nosotros ya estábamos.
Alrededor de vuestro Sistema Solar, antes incluso de que vuestro segundo Sol (Júpiter) se volviera un agujero negro, un mundo artificial fue puesto en orbita y todavía hoy está activo y en funcionamiento.

Sobre esta verdad, por el momento, no podemos deciros más.
Sabed que somos más viejos que vosotros en 15 millones de años”.


¿Cómo se forma un Sistema Solar?
En la formación de un sistema solar tiene un rol primario el Zoide Cósmico (cometa) que fecunda una Supernova, un Ovulo Cósmico, conocido mejor por nosotros como una estrella que explota y que lanza en todo su alrededor la mayor parte de su masa a altísimas velocidades. Cuando se verifica tal evento, los astrónomos ven encenderse imprevistamente en el cielo una estrella que puede alcanzar una luminosidad muy intensa.

La acción fecundante del zoide determina una explosión en forma de cruz y he aquí el nacimiento de una Macromolécula.

Las masas incandescentes comienzan su trayecto alrededor del núcleo o núcleos solares, gradualmente se enfrían y se transmutan en los diversos elementos dando así origen al proceso evolutivo material y espiritual del sistema mismo.
La secuencia de los dibujos muestra los pasos principales de este evento único y sagrado.




Figura 4 - El cometa gira alrededor de la Supernova. La supernova es una masa de energía cósmica con una prevalencia de hidrógeno puro.


Figura 5 – Acto de fecundación del Zoide Cósmico con la Supernova.



Figura 6 - Supernova fecundada. Explosión en la forma de una cruz. Nacimiento de una Macromolécula.


Figura 7 - Sistema solar en proceso de formación (Macromolécula).



Figura 8 - Sistema Solar o Macromolécula ya formada.


Reside en el Átomo de Hidrógeno el código primario y causal de la Luz Creante.
El dinamismo que instruye y estructura el Átomo de Hidrógeno es el Espíritu del Cosmos visible que determina el espacio-tiempo.
El Átomo de Hidrógeno es la Fuerza Omnipresente del devenir continuo de las cosas y la Causa de la Omnisciencia del Espíritu Creante que en Este reside con Potencia y Gloria.


La Macromolécula a la que pertenece la célula macrocosmica Tierra, en origen ha nacido de un hermanamiento de zooides o sea dos soles: Uno de estos Júpiter, se ha vuelto un agujero negro según una determinación científica humana.

En efecto los cometas pueden contener múltiples núcleos genéticos que determinan las formaciones de los sistema solares con más soles que el nuestro y en nuestro caso particular nos muestra uno de un Zoide Cósmico con tres núcleos. (Figura 9).



Figura 9 – Después de la fecundación del Zoide Cósmico (tres núcleos) con la Supernova, comienza la formación de una Macromolécula con tres Soles y más planetas de los que tendría una Macromolécula con un Sol.



Es justo considerar también la influencia del Zoide Cósmico en el interior de mismo sistema solar el cual, envistiendo al sol en particulares periodos, en ello determina una influencia genética o injerto que tendrá sus efectos también a nivel planetario.
 (Figura 10).



Figura 10 - Zoide cósmico

Dios como Inteligencia del Todo, manifestado e inmanifestado, se expresa a si mismo según sus necesidades. Él se distingue creando por si mismo lo que determina Su continuo Devenir.
Él es Aquel que Es, porque es Omnipresente, por lo tanto está en cada átomo de cada cosa.
Él es la Causa Primera de todos los efectos, siendo Él el origen de Su mismo principio.
Todo, hombre incluido, está programado y todo está en función de Su Eterno Devenir.
La Omnisciencia es completo conocimiento de cada particular función Suya sobre todos los planos dimensionales. 
No por otro motivo Hermes Trismegisto afirmó:
“Como es arriba, así es abajo: come es abajo, así es arriba”.














DE LA EXISTENCIA DEL MACRO-SER
DEL CUAL NOSOTROS SOMOS PARTE CONSTITUYENTE
Y DE LA EXISTENCIA SUPERIOR EN LA CUAL ÉL VIVE

  1. Se notan formas biológicas en el Macrocosmos.
  2. Analogía entre célula-óvulo y nebulosa planetaria.
  3. Analogía entre espermatozoide y cometa.
  4. Analogía entre las sustancias cinéticas biológicas y los corpúsculos irradiados astronómicos.
  5. Analogía entre el agua biológica y el cosmo-éter astronómico.
  6. La cantidad de movimiento de los planetas no son equivalentes, lo que indica la vida.
  7. El sistema solar vive porque su cantidad de movimiento no es igual a las de los singulares planetas.
  8. El sistema terrestre vive porque su cantidad de movimiento no es igual al de la Luna.
  9. Los sistemas de los demás planetas viven porque sus cantidades de movimiento no son iguales a los de los propios satélites.
  10. Las cantidades de movimiento de las estrellas no son equiparables; por esto la Galaxia vive.
  11. Las cantidades de movimientos de las nebulosas difusas no son equiparables a las de las estrellas, por ello las nebulosas difusas están vivas.
  12. Las cantidades de movimiento de las nebulosas planetarias no son equiparables a las de las estrellas, por ello las nebulosas planetarias están vivas.
  13. Los sistemas nebulares extragalácticos viven porque sus cantidades de movimiento no son equiparables a las de sus constituyentes.
  14. Los Cúmulos Nebulares están vivos porque sus cantidades de movimiento no son equiparables a las de sus constituyentes.
  15. El coeficiente de desequilibrio de los movimientos astronómicos es superior a uno como en los movimientos biológicos.
  16. En el mundo biológico hay intercambio de radiaciones como en el mundo astronómico.
  17. Existe materia caótica en el mundo biológico y en el astronómico.
  18. Analogía en la estructura entre astros y células.
  19. Estructuras y superficie unidas-separadas de la materia biológica y de la astronómica.
  20. Análoga constitución en grados de movimientos superpuestos tanto en el microcósmos como en el macrocósmos.
  21. Diferencias altas por las estructuras, tanto en la materia biológica como en la materia astronómica
  22. La expansión o crecimiento del Universo es análoga al crecimiento biológico.
  23. La ley de crecimiento biológico corresponde a la que regula la dilatación del macrocosmos.
  24. Analogía entre los flujos nebulares y flujos biológicos, ambos dos moviéndose con velocidades superiores a la del crecimiento.
  25. La edad del macrocosmos deducida a partir de la radioactividad y del crecimiento da el mismo orden de grandeza.
  26. La visión de los sensitivos demuestra la existencia de un cerebro MACROCÓSMICO que transmite ondas cerebrales referentes a acciones que el Macro-Ser cumple o ha cumplido.
  27. Las previsiones de los sensitivos demuestran la existencia de un cerebro MACROCÓSMICO que indica la intención por parte del macro-ser de cumplir acciones futuras.
  28. El conocimiento de episodios de la vida de los fallecidos por parte de los sensitivos demuestra la existencia de un cerebro MACROCÓSMICO que recuerda las impresiones recibidas por la obra del fallecido durante la vida de este último.
  29. La analogía entre los individuos humanos que activan una glándula interna creadora del macro-ser y los organismos celulares que activan las glándulas biológicas, demuestra la existencia de la vida macrocósmica.

Estos altos conceptos requieren por parte del hombre una evolución capaz de comprenderlos plenamente en sus significados. 

Evolución en práctica significa Cordura, equilibrio mental, espiritual y capacidades de coordinar las instrumentaciones que producen orden y todo aquello que se refiere a la estabilidad en el proceso existencial.


Si faltan estos presupuestos, disminuyen los incentivos capaces para el logro de una existencia con dirección ascensional. 
Evolucionar significa estar siempre cautivados por el deseo de hacer siempre bien y mejor. 
Si faltan estos presupuestos se vuelve estático e incapaz de desarrollar las iniciativas que valen para mejorar, para coordinar cuanto es necesario en la evolución de la materia y del Espíritu.


Dicho esto, no queda otra cosa que comenzar a recorrer, de manera simplificada y desde el inicio, los niveles de la evolución del hombre y por lo tanto de nuestra humanidad. 

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